El Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Embajador Ernesto Soberón Guzmán, denunció hoy en el Consejo de Seguridad la peligrosa escalada de agresiones del Gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, en abierta violación de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional.
Las diputadas y diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba condenamos enérgicamente el reciente acto de piratería y terrorismo marítimo llevado a cabo por el gobierno de los Estados Unidos en aguas internacionales del mar Caribe, el pasado 10 de diciembre, cuando fuerzas militares de ese país asaltaron un buque petrolero, cerca de las costas de Venezuela.
El Embajador Ernesto Soberón Guzmán, Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, intervino hoy en la conmemoración del “Día Internacional contra las medidas coercitivas unilaterales”, donde condenó enérgicamente estos mecanismos que violan el derecho internacional, castigan a pueblos enteros y socavan la cooperación global.
En 1962, el Presidente de EE.UU. anunciaba la eliminación del bloqueo naval, pero ratificaba las medidas agresivas contra la Isla. Bajo las órdenes de John F. Kennedy –entonces presidente de Estados Unidos–, Cuba no tendría cómo evitar el derrumbe de la naciente Revolución. Más de medio siglo después, y tras diez administraciones en el país norteño, hoy permanece frustrado ese deseo.
La política de Estados Unidos hacia Cuba tiene dos componentes fundamentales: El primero es la agresión económica, lo que conocemos como la guerra económica, el bloqueo económico, que desde el año 2019 lleva más de 60 años aplicándose, pero desde el año 2019 se ha recrudecido de manera sin precedentes con una precisión quirúrgica para atacar los principales renglones económicos de Cuba. Entonces, si Cuba necesita el combustible para desarrollarse, para tener electricidad, para tener transporte público, para producir en la agricultura, entonces hay una estrategia por parte del gobierno de los Estados Unidos para evitar que el combustible llegue a nuestro país.