
Intervención del ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en la 46º Reunión Ministerial del Grupo de los 77 más China.
Nueva York, 23 de septiembre de 2022
Punto 2 de la agenda: Elección del presidente del Grupo de los 77 más China para 2023
Señor Presidente:
Distinguidos Representantes Permanentes:
Estimados delegados:
Comparto las profundas condolencias y solidaridad de nuestro pueblo y gobierno con el querido Pakistán que sufre de muy graves inundaciones. En el otoño del 2005 y hasta el Monzón del 2006 recorrí personalmente acompañando a 2552 médicos cubanos a algunas de esas áreas y siento profundamente lo que ocurre.
Señoras y señores:
A nombre del pueblo y gobierno cubanos, agradezco profundamente la decisión recién adoptada en esta Reunión Ministerial de elegir a Cuba para ejercer como Presidente del Grupo de los 77 más China en 2023.
Para Cuba, esta elección es un altísimo honor, consciente del impresionante acervo histórico que se ha forjado en 58 años de existencia del Grupo y consciente de los grandes retos que enfrentamos para el presente y el futuro de la humanidad.
Como se ha dicho entre ellos se incluyen el cambio climático, la pobreza, el desempleo, la inseguridad alimentaria, las medidas económicas coercitivas unilaterales, la reforma del comercio y de las instituciones financieras internacionales, y la escalada de las tensiones geopolíticas y formas de dominación y hegemonía, por solo citar algunos ejemplos.
Como se ha dicho, no habrá desarrollo sin paz y tampoco habrá paz sin desarrollo.
El respaldo brindado a la elección de Cuba constituye más que un reconocimiento a nuestro país una enorme responsabilidad, al ser el G-77 más China el colectivo de concertación más amplio y diverso de la esfera multilateral, con 134 estados miembros que representan dos tercios de la membresía de las Naciones Unidas y el 80% de la población mundial.
El G77 emergió con el claro propósito de unir a los desposeídos y darles voz para luchar contra un orden internacional injusto, expoliador, excluyente e insostenible.
La Declaración Conjunta del G77 en 1964, sentó las bases de la conformación del Grupo e identificó con claridad meridiana el valor de la unidad como instrumento indispensable para hacer avanzar nuestros intereses comunes, ampliar la cooperación y asegurar relaciones mutuamente beneficiosas con el resto del mundo y entre los países en desarrollo.
El panorama actual no dista mucho del descrito en la Carta de Argel de 1967. El orden mundial continúa siendo gravemente injusto con el Sur.
La aplicación por décadas de recetas neoliberales ha hecho más profundas y cíclicas las crisis. Se ha multiplicado la inestabilidad, la especulación financiera, la deuda externa, ya varias veces pagadas, el intercambio desigual y con ello, la desigualdad y el abismo entre el Norte opulento y el Sur desposeído.
Se impone, como nunca antes, mantenernos como interlocutores serios, enérgicos, sólidos y proactivos en defensa de nuestros derechos.
Desde la presidencia en el próximo año, daremos debida continuidad a la excelente labor que felicito que desempeña Paquistán.
Trabajaremos sin descanso de manera flexible y siempre constructiva para llevar a la práctica la visión transformadora que defiende nuestro Grupo e impulsar mediante acciones reales las aspiraciones recogidas en la Agenda 2030.
Será nuestra prioridad fomentar la solidaridad y la cooperación internacionales en apoyo a la recuperación post-pandemia para el mundo en desarrollo.
Promoveremos formas concretas y efectivas de convertir la cooperación Sur-Sur y Triangular en un instrumento más eficaz para los países del Sur.
No cejaremos en nuestro justo reclamo a los países industrializados para que cumplan su responsabilidad histórica de apoyar, mediante la cooperación Norte-Sur, nuestros esfuerzos en pro del desarrollo, en especial en lo referente a la transferencia de tecnología, la creación de capacidad y la financiación. Continuaremos reclamándoles que cumplan sus compromisos en materia de ayuda oficial al desarrollo.
Promoveremos el acceso universal a la educación y la salud de calidad para superar los desafíos estructurales y las presiones colosales que hoy se ciernen sobre nuestros pueblos y abogaremos por el uso de la ciencia y la innovación como motores del desarrollo.
Seguiremos apoyando firmemente un sistema de comercio multilateral basado en normas, transparente, no discriminatorio, abierto e inclusivo basado en el principio de trato especial y diferenciado para los países en desarrollo.
Nos comprometemos a hacer avanzar las posiciones comunes de los países en desarrollo, preservar y consolidar la unidad del Grupo y hacer sentir su voz en los múltiples y relevantes procesos multilaterales a celebrarse en 2023.
Continuaremos el acervo de la cumbre Sur realizada en La Habana en el año 2000.
Trabajaremos para garantizar el éxito de la III Cumbre Sur el próximo año, cuya Declaración y Programa de Acción deislumbramos como un acicate para proponernos metas más ambiciosas en el umbral de nuestro 60 aniversario.
Asumiremos nuestra responsabilidad de forma modesta sabiendo que podremos contar con el valioso y generoso apoyo de toda la membresía del Grupo.
No defraudaremos la confianza depositada en Cuba.
Muchas gracias.
(Cubaminrex)

